
Durante años, los Advisory Boards han sido una de las herramientas más valiosas para que la industria farmacéutica incorpore la visión de expertos en la toma de decisiones médicas y estratégicas. Sin embargo, como en muchos de los servicios que ofrecemos desde Abomel el formato tradicional está pidiendo una evolución. Los cambios en el entorno sanitario, la transformación digital y la necesidad de aprovechar mejor el conocimiento de los participantes desafían la gestión de estas reuniones: el objetivo ya no es solo reunir opiniones para obtener feedback o interpretar la realidad y el contexto, sino obtener insights que puedan transformarse en acciones efectivas.
Tendencias en Advisory Boards: qué está cambiando realmente en Latinoamérica
Un Advisory Board exitoso no debería medirse únicamente por la calidad de los participantes, la relevancia de las preguntas planteadas o la validación de las ideas que teníamos antes de la reunión. El verdadero diferencial está en la capacidad de generar conversaciones significativas, capturar conocimiento colectivo y transformarlo en decisiones concretas. Así como lograr que los participantes, al interactuar, construyan una visión compartida que ninguno tenía por separado antes del evento.
Luego de organizar y cubrir decenas de Advisory Boards en Latinoamérica en los últimos años, observamos cinco cambios que, en mayor o menor medida, están transformando estas reuniones científicas.
1. Del evento aislado al proceso continuo
El desafío no es convocar expertos, sino generar participación genuina, equilibrada y a largo plazo. Una de las principales tendencias es la evolución desde reuniones puntuales hacia programas de interacción continua con expertos. En lugar de concentrar todas las discusiones en una única jornada, el objetivo es implementar modelos híbridos que combinan encuentros presenciales con interacciones virtuales periódicas.
Este enfoque permite validar hipótesis, profundizar temas específicos y mantener una relación más dinámica con los líderes de opinión. Como resultado, se obtiene una inteligencia médica más rica y actualizada. Y al mismo tiempo, se puede construir un grupo de trabajo que permite pensar en acciones colaborativas de mayor alcance, como la redacción de un position statement.
2. Más diversidad de perspectivas
Se generan mayores espacios para nuevos stakeholders. Los Advisory Boards modernos buscan incorporar voces que históricamente tenían menor participación. Además de especialistas reconocidos, es cada vez más frecuente encontrar representantes de organizaciones de pacientes, gestores sanitarios, farmacéuticos hospitalarios, enfermeros especializados e incluso expertos en acceso y políticas públicas.
Esta diversidad permite comprender mejor las barreras reales del recorrido del paciente y enriquecer la discusión: las ideas se contrastan desde miradas realmente distintas, y no solo desde la visión de médicos de una misma especialidad que atienden en diferentes contextos sanitarios.
Incorporar estas voces también exige cuidar el marco ético: transparencia en la convocatoria, una necesidad legítima que justifique cada participación, honorarios acordes al valor justo de mercado y respeto por la independencia de las organizaciones de pacientes.
3. Diseño centrado en la interacción
El diseño de la experiencia cobra cada vez más importancia. Las largas presentaciones unidireccionales están perdiendo protagonismo. Actualmente, las compañías buscan formatos más participativos que favorezcan la generación de ideas y el intercambio entre pares. Incluso, la dinámica que se implementa, junto con una adecuada conformación del panel de expertos, puede transformarse en un espacio de enriquecimiento para cada participante, fuera de su ámbito natural de interacción.
Workshops colaborativos, resolución de casos clínicos, ejercicios de priorización, dinámicas de consenso, discusión de resultados recolectados de cada participante antes del evento y sesiones de cocreación son herramientas cada vez más útiles para aumentar el engagement y mejorar la calidad de los insights obtenidos.
La clave está en diseñar experiencias que transformen a los participantes en protagonistas de la conversación.
Un modelo distinto: escuchar por separado para después construir en conjunto
Un modelo que proponemos es coordinar dos eventos en paralelo con el mismo abordaje de temas: uno con médicos prescriptores y otro con auditores médicos de la misma institución, para identificar similitudes y diferencias de opinión. El análisis de los resultados permite detectar barreras de entendimiento que luego se discuten y resuelven en una tercera reunión, esta vez conjunta.
4. Integración de herramientas digitales e inteligencia artificial
Más información, antes, durante y después de la reunión. Como en cada ámbito de nuestra actividad, la tecnología ocupa un papel cada vez más relevante en la planificación y ejecución de Advisory Boards.
Las plataformas digitales permiten recopilar opiniones antes de la reunión, realizar votaciones en tiempo real, analizar patrones de respuesta y generar transcripciones automáticas de la discusión. A esto se suma la incorporación de herramientas de inteligencia artificial capaces de identificar tendencias, agrupar conceptos recurrentes y facilitar el análisis posterior.
Lejos de reemplazar el intercambio humano, estas tecnologías potencian la capacidad de extraer valor de cada interacción. Pero una transcripción no es una conclusión: convertir horas de discusión en una minuta rigurosa y en highlights accionables sigue requiriendo el criterio de un equipo con formación científica y conocimiento del objetivo de la reunión.
5. Medición del impacto
No alcanza con la validación de mensajes y recolección de insights, hay que medir más. Otra tendencia creciente es la necesidad de demostrar el valor generado por estas iniciativas. Los laboratorios buscan indicadores que permitan evaluar no solo la participación de los invitados y la recolección de los insights, sino también la calidad de esos insights y su influencia en decisiones estratégicas posteriores. Por ejemplo, cuántas de las recomendaciones del panel se incorporaron al plan de la marca o qué acciones concretas surgieron en los meses posteriores a la reunión.
Esto implica definir objetivos claros desde el inicio, estructurar adecuadamente las preguntas y documentar de forma rigurosa las conclusiones. Una minuta completa y un informe de highlights bien construidos no son solo el cierre del Advisory Board: son la base para hacer ese seguimiento.
El futuro de los Advisory Boards
Los Advisory Boards están dejando de ser principalmente reuniones consultivas para convertirse en plataformas de inteligencia colaborativa. Las organizaciones que logren combinar excelencia científica, diseño de experiencias, tecnología y análisis estratégico serán las que obtengan mayor valor de estas interacciones.
En un contexto donde las decisiones deben tomarse cada vez con mayor rapidez y precisión, escuchar a los expertos sigue siendo fundamental. La diferencia radica en cómo se construyen hoy esos espacios de diálogo y en la capacidad de transformar las conversaciones en acciones con un impacto posterior.
¿Están planificando su próximo Advisory Board? Hablemos y diseñemos juntos una reunión que convierta el conocimiento de los expertos en decisiones concretas.